Después de esta borrachera de buenos deseos, y prosperidades futuras que ya son presente, tengo una resaca existencial, que no me aguanto.
Incluso se me ha trastocado el aura, recién lavadica que la tenía...
Es más: como alguien me vuelva a desear algo bueno, creo que voy a tener una sobredosis que me va a provocar justo el efecto contrario...
Porque con tantos deseos mejores, debe ser imposible no ser feliz del todo.
Prueba fehaciente de que me falta un tornillo.
Lo dicho: Un mejor deseo más, y me dejo crecer las venas.
Que tengáis un primer día de año normalico, sin más.
Tampoco para tirar cohetes.
( espero haberme ajustado bien a la cruda y resacosa realidad).
Un abrazo a todes!
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