SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

sábado, 6 de agosto de 2016

GRANADA ( EL ALBAICÍN)

Buenos días a todes. Son casi las dos de la mañana, y es imposible dormir. Con tanta belleza no se puede. Creo que se me han emborrachado todos los sentidos que tengo y hasta alguno que no conocía.
Ocho horas seguidas de paseo interrunmpido por alguna que otra cerveza, el canto de los pájaros y varias paradas en diferentes placicas, que son una delicia en el Albaicín. Ah! y litros y litros de agua...
Se me quedan cortas las palabras para describir, por ejemplo, el característico aroma de las exuberantes adelfas en flor, o la paz que da estar por esos vergeles salpicados de historia, de arte y de fuentes cuyo sólo eco ya refresca y relaja.
Ese arte musulmán que rezuma sabiduría, paciencia y hospitalidad. Esos suelos empedrrados a capricho cuyas formas se quedan impresas en los pies y en la retina.
El disfrute del trabajo hecho con elegancia, equilibrio, esmero y mucha, mucha paciencia.
La viejilla sentada en un banco con su carro de la compra, castañuelas en ristre, acompañando a uno que cantaba rumbas por Los Chichos varios metros más allá.
La tapita de jamón, la de patatas o el salmorejo... depende dónde pares.
Me ha contao un barrendero que al Paseo de los Tristes se le llama así porque era el trayecto que seguiá el cortejo fúnebre hasta llegar al cementerio. Que tenían que ir con el sombrero quitado en señal de respeto y con ese sol matador, además de la pena por el muerto , se sumaba la tristeza del calvario que era llegar hasta el cementerio a cabeza descubierta... Qué majo ...
Para terminar el día, conciertico con sabor de candombe, milonga y tango, en un pueblo al lado de un monte donde he tenido la inmensa emoción de ver el cielo totalmente estrellado como sólo recuerdo haber visto en Marruecos, una noche que decidimos dormir al raso en mitad de un campo de cactus.
Total, que tengo el espíritu tan llena que no puedo dormir, aunque sí dar las gracias al pueblo musulmán por derrochar tanto arte, tanta delicadeza y tanto amor por las cosas bien hechas.
Tendríamos mucho que aprender de ellos, aunque nos vendan casi siempre que lo suyo es odiarlos.
Un día que se quedará grabado para siempre en mi memoria, y en la vuestra también, que ahora os pongo unas foticos.
Buenas noches a todes, pasad un buen día no sea que sea el último.