SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 27 de abril de 2017

Y ... ¿QUÉ EDAD TIENES?¿PROFESIÓN?


Hay dos preguntas a las cuales siempre me cuesta responder. Una es la edad que tengo, y otra cuando me preguntan o tengo que rellenar la casilla de cualquier cuestionario oficial, donde pone profesión.
El primer tema no es cuestión de coquetería, ni de que haga tanto que nací que no recuerde el año.
Es cuestión de que el tiempo se mide en experiencias, y en la enseñanza que sacamos de cada una de ellas. Por lo tanto, este que nos venden no es el real. Siento deciros.
Así que creo que tengo la edad perfecta para cantar con la guitarra "gracias a la vida" imitando a Mercedes Sosa, y ponerme a experimentar jugando con todo lo aprendido. Soy niña, soy anciana, soy madre, hija, hermana, amiga, prima, sobrina, imaginadora, amadora o amante, según se tercien las reglas del tramo de la vida que toque.
Serena y loca.
Complaciente y rebelde.
Dura como el granito y moldeable como la arcilla.
Amorosa o fría.
Acogedora o ermitaña.
Adaptable y versátil.
Esta es mi edad ideal, la que me da la potestad de hacer lo que me da la gana, pero esta vez con la ventaja que dan la consciencia, la experiencia y cierto mínimo equilibrio.
Respecto al tema de la profesión (actividad habitual de una persona, generalmente para la que se ha preparado, que, al ejercerla, tiene derecho a recibir una remuneración o salario), no podría decir entonces que soy madre, ni ama de casa.
Lo primero porque no estaba preparada para ejercerla, aunque parecía que sí porque todas parecían estarlo, y la segunda porque en realidad el amo de mi casa es el banco, bueno, la tenemos a medias, pero el que cobra puntualmente cada mes, pase lo que pase, suele ser él. Así que tampoco es que me inspire mucho esmerarme demasiado en ella.
Podría poner de profesión, dictadora, que es lo que intento ejercer en el reino de mi castillo sin mucho éxito... Pero entonces no podría poner que soy encuadernadora, butanera, escribiente, payasa, soñadora, maga, vigilante, ayudante de cocina, sirena, equilibrista, camarera de barra y comedor, ex impartidora de cursos imposibles e inventora profesional de excusas para seguir viviendo, y alguna cosa más que espero me ocurra o se me ocurra, depende si le toca tirar los dados a la vida, o a mí.
Así que a partir de ahora, cuando me pregunten la edad, diré que tengo los años justos.
Y respecto a la profesión... Creo que decir que tengo un grado superior de profesadora en la rama de productos etéreos, será lo más adecuado. A ver qué cara ponen.
Que lo de payasa, curiosamente, parece que no les hace mucha gracia.
Debe ser por eso que últimamente está tan extendido el sentido del tumor.

ENTRE NOTAS

Suena la música
en inglés
y no sé qué dice,
pero es capaz de transportarme
a otros mundos.
Mundos
donde el cuerpo no pesa,
donde el espíritu se abre
como cola de pavo real
extendida al viento.
Como abanico pintado
caprichosamente
por los sentidos.
A veces quisiera
extraviarme
en las corcheas
del bolero (a tres voces),
de tu mirada
O sentir cerca
el tango arrebatado
de tus caderas juguetonas.
Vagar como canción y recorrerte
desde el oído hasta el más allá.
Pero soy nota simple,
silencio, compás, síncopa,
tresillo.
Todavía me faltan unas claves
y algún sostenido
para llegar a ser melodía
pegadiza y graciosa
que poder cantar al viento.
Suena la música
en inglés
y sólo entiendo
amor,
mientras mi cola de sirena
sigue moviéndose a contrapunto
y sus escamas, reflejando
desvaídos arco iris
transitados por silencios
que también son melodías.

A MI AMOR INCONDICIONAL

Recuerdo la primera sensación al entrar por la puerta y verte allí imponente, el pleno centro de la sala, iluminado por varios focos que se centraban en tí.
Sólo la idea de aproximarme y que me vieras con todo mi metro ochenta de complejos me hacía temblar las piernas y hasta el alma.
Pero quería hacerlo, sentí en mi corazón que lo tenía que hacer.
Así que decidí tomármelo como un juego, como cuando era pequeña y estaba con niños que no conocía y preguntaba: ¿se puede jugar?.
Tu aspecto serio me amedrentaba y me atraía como imán , pero a la vez conseguí olvidarme por momentos de todo, y convertirme como camaleona en todas aquellas mujeres que fuiste admirando a lo largo de tu azarosa vida.
Sin ser yo, todas vivían en mí.
Por primera vez en la vida me sentía libre, y a medida que me ibas ayudando a adentrarme en mí misma para averiguar quién era, mis miedos y complejos se fueron disipando como niebla matinal de primavera.
No sé quién se enamoró primero, pero llegó un momento en el que dejó de importarme el que dirán, nuestra gran diferencia de edad, y hasta que nos vieran juguetear en público.
A ti te daba igual, estabas acostumbrado a las críticas de todo tipo, y me decías que en esta vida lo más importante son los momentos mágicos y los cómicos. Porque esos son los que nos ayudan a sobrellevar las tragedias que vienen escritas en el libreto de la existencia de cada uno de nosotros.
No sé si fue amor a primera vista, o si ya te amaba incluso antes de conocerte.
Lo que sí sé, es que han pasado treinta años desde aquella primera vez, y aunque la vida y las circunstancias nos han separado durante muchas lunas, siempre volvemos a encontrarnos y a amarnos como si no hubiera pasado el tiempo. Como si nuestro tiempo fuese diferente al de todos.
Somos fieles mientras nos tenemos y cuando nuestros caminos se separan, los dos deseamos que el otro siga siendo querido, valorado y amado.
Sabemos que nuestros corazones estarán unidos para siempre, y eso nos hace volar libres y felices.
Nunca olvidaré aquella primera vez, que subida encima, toda tuya, dije:
Hola, me llamo Bea, y voy a hacer un fragmento de "cinco horas con Mario", de Vargas Llosa.
Ni siquiera sabía que el protagonista era un muerto en su ataúd...
Y respecto al autor, cosas normales de los nervios de mi primera vez...
Decirte que hoy, después de treinta años, te amo como el primer día, y te agradezco todo lo que me has enseñado, hecho reír, llorar, bailar, tocar, escuchar, sentir e investigar.
Por esa pasión tuya que supiste hacer nuestra.
Gracias porque cada vez que nos compartimos, me haces mejor persona.
Gracias por darme la posibilidad de meterme en la piel de los demás y así comprenderlo todo mejor.
Gracias, porque estoy segura de que tú nunca vas a fallarme, esté en el estado en que esté.
Mi querido escenario... Te amo.
Igual que a las tablas que componen la melodía de tu variopinta existencia, siempre llena de altibajos, siempre plena.
Nos vemos pronto...
Ya estoy contando los minutos que quedan para volver a jugar contigo.

UNA CABEZADICA Y COMO NUEVA

La imagen puede contener: océano, cielo, nube, exterior, naturaleza y agua
Una suave calma mi alma invade.
Una leve bruma que se esfuma
bajo los rayos
de este sol de primavera
que viene anunciando cambios.
Cantan los pajaricos
cada uno en su idioma,
sonata idílica de media tarde.
Armonía, ambrosía, lúcidas sombras
que emergen bajo los árboles
que ya empiezan a retoñar.
Suave ensoñación placentera
de respiración queda
y corazón pausado.
Pensamientos que viajan
al trasluz,
como el humo del tabaco.
Quisiera esculpirlos, o pintarlos.
Pero los dejo traspasarme
y seguir volando.
Como quien oye llover.
Como quien sólo respira paz.
Como el eterno rumor del mar.

LA PRIMAVERA Y EL AMOR EN LOS SUELOS DE MI BARRIO, OSEA, BUAHHHH


MEDUSA

Como medusa fosforescente 
voy flotando por este mar
frío y profundo.
Saludando cangrejos, meros
y peces globo, vagando voy.
Vagueando
 también, a veces.
No tengo límites,
y con las corrientes como compañeras
voy ondulando mi cuerpo gelatinoso
de piel transparente,
mientras mis largos brazos
juegan a bailar
entre bancos de peces de colores
que unas veces vienen y otras van.
Tengo madre, amigos, primas y hermanas,
pero casi siempre voy sola.
Cuestión de espacio vital.

CHUCUCHÚ

Maletas llenas de ropa, billetes de tren.
Soledad limitada, pero encantada.
Nervios.
Se van, me quedo y me importa un bledo.
Libertad vigilada, deseada, bien recibida.
Como lluvia de abril o tormenta de verano.
No hay humano que me vaya a impedir
disfrutar de este soleado asueto.
El abeto me mira, y yo a él.
Lo observaré de noche, desde la cocina
y reanudaremos sin pausa
la causa de nuestro encuentro:
proporcionarnos paz mutuamente.
Mis brazos y sus ramas se confundirán,
lo abrazaré y bailaremos juntos.
Después mis asuntos atenderé.
El bricolaje y el maridaje entre montaña y mar.
Respirar, estirar, aprender, disfrutar y crecer.
Ya empieza la cuenta atrás.
Diez, nueve, ocho, siete , seis, cinco...
Pego un brinco y de pronto
mañana es ya.

AQUÍ Y AHORA

Regurgitando
como ave para alimentar a sus crías,
vuelven a mi boca
sabores de tiempos pasados
que me repiten,
lo mismo que el pimiento.
Rumiando
como vaca paciendo en el prado,
pensamientos en blanco y negro
pasados de rosca, de oda, de ola.
Hoy hace sol y el parloteo simpático
de los pajaricos me recuerda
que sólo existe aquí y ahora.
No hay nada más.
Llenar el espíritu
con el momento presente,
sin dejarse llevar por pasados
que ya no son,
o futuros que no se sabe si serán.
Exprimir el día como una naranja,
sacándole el jugo.
Unas veces más dulce, otras
algo más agrio o amargo.
Pero siempre saludable.
A veces, queriendo recuperar
lo que fue, o soñar con lo que será
nos perdemos el pequeño
y feliz detalle de lo que realmente es.
Lo que somos. Lo que hay.
Poderes que juegan al despiste
para crear conciencias despistadas
que les permitan llegar donde están
y quedarse.
Hoy, aquí, ahora,
sigo nadando contracorriente.
Cual salmona.
Hoy, aquí y ahora,
los pajaricos, el sol y yo.
Cuánto tiempo sin verme...

ENTRE PULGA Y JIRAFA

Me retengo, me detengo.
Me quedo en mi credo.
Me asusto, me disgusto,
me estiro, me doy el piro. Respiro.
Mientras tanto, miro al espanto
ya de frente.
No me asusta, sólo me disgusta.
Me planteo un gusto darle
y así hacer que huya,
como huía yo de él.
O provocarle una brisa,
que una sonrisa sea.
Me imagino, me lamento.
Me veo y no me creo.
Me planteo, llovizno y crezco.
Luego me encojo.
Como una híbrida
entre pulga y jirafa soy.

VACA FLACA

Andaba la vaca flaca,
deambulando y rumiando.
Pensando en su vida más bien perra,
observando que en su destino
no esta previsto comer cada día,
ni dar leche buena ni mala.
Vaya paseando o errando.
Da igual. Lo mismo es.
Y le sigue fielmente
el soniquete de su cencerro.
A veces de seguido, otras,
quieto, relajado, solo suspendido.
Dicen que la vaca está loca.
Dicen que, aunque flaca, se divierte.
No saben que ha descubierto
entre el cencerro, mugir,
y el eco de su vagar indeciso,
esa armonía vacuna y famélica
que vagando errática por secos prados,
prefiere comer cada tres días
y vivir libre en su locura
que estar fuerte, encerrada y "sana"
para terminar siendo un filete.
Ya se va la flaca vaca.
Con su toniquete y su andar extraño.
Con su " espantamoscas" al viento.
Con su arritmia y su mugir.
Ay, loca, quién fuera ella.
Lo único, el cencerro.
Que prendido desde el cuello
más parece collar de esclava
que instrumento musical.
Como las corbatas.

LA FIEBRE INOCENTE

Hay días que me dan ganas
de tomar la leche con pajita,
de comer algodón de azúcar.
De echar un escupitajo por la ventana
a ver cuánto tarda en llegar abajo.
De cantar con desparpajo y bailar,
como presa de fiebre inocente.
De explotar globos con alfiler.
De hacer hogueras de San Juan,
aunque sea en San Mateo.
Hay días que quisiera montar en la noria
y dar las vueltas al revés.
Con las manos pescar cabezones,
saltar en los charcos .
Subir en camión de bomberos,
hacer sonar la sirena
y escribir la carta a los reyes
 aunque sea casi Abril.
Hay días que mis ojos son
 una espiral y colorida piruleta.
Y mi corazón, como un auto de choque
sin ficha.
Se me ocurren mil travesuras.
Guerras de globos de agua,
carreras de caracoles.
Hay días en los que cierro los ojos,
y vuelvo a ser aquella niña
que un lejano día,
pensó en hacer rosquillas de mundos frutti,
regadas con salsa de manzanas verdes.

INCLEMENCIAS



La primera vez que vi el mar, tendría nueve o diez años.
En cuanto puse la vista en él, me eché a llorar.
Todos pensaban que era de la emoción, pero en realidad era porque todos mis hermanos y mis primos ya iban con el bañador puesto, mi madre no encontraba el mío, y pretendían que me bañase en bragas.
Pase que no me compraran bikini con parte de arriba, pero bañarme en paños menores, no estaba dentro de mis vergonzosos planes.
El apartamento era muy pequeño, cualquier mueble susceptible de convertirse en cama, se convertía.
Parecía el camarote de los hermanos Marx. Nueve mortales metidos en cincuenta metros cuadrados de camas.
Mi padre era un tipo guasón, que tenía una especial querencia con el arte de tirarse pedos en cualquier sitio y hora, daba igual quien estuviera delante. No tenía reparos en anunciarlos a bombo y platillo, para luego regodearse con las diferentes tonalidades, tempos, y texturas .
A veces hasta conservaba tarareando el tono en el que se lo había tirado hasta llegar al piano, y averiguar en qué nota concreta había ocurrido el " eviento".
Así que viendo las dimensiones del sitio donde íbamos a dormir todos, le aleccionados seriamente diciendo, rogándole casi, que se abstuviera de dejar escapar ninguna ventosidad, bajo amenaza de dormir solo en la terraza.
Y convino en que sí. Creo que incluso se atrevió a jurarlo.
... Después de las emociones del viaje, caímos todos rendidos y por fin se hizo el silencio.
Al cabo de unos cinco minutos, un horrible hedor invadió la pequeña estancia, y salimos todos a una de literas y jergones con la intención abyecta de matarlo directamente. Sin juicio sumarísimo ni nada.
Él abogaba por su inocencia encarecidamente, pero su súplica no hizo mella en nuestras más que rebeladas pituitarias. No era la primera vez, ni la segunda, ni la tercera...
Al final, y de mutuo acuerdo general, decidimos cumplir la anterior amenaza, y dejarlo a dormir fuera.
A la mañana siguiente, cuando alguien abrió la puerta, se encontró el diario en el suelo, con una poesía encima, tapando el titular, que rezaba lo siguiente:
ODA AL PEDO
Refulgían las estrellas
de la playa al horizonte,
y en el balcón, varias bellas
tocaban el guitarronte.
Noche feliz, suave seda,
viendo el mar en chicha calma
que relaja cuerpo y alma
antes del toque de queda.
El aroma de marina
llena las fosas nasales
oliendo a brisa y a mares,
y por dentro, a naftalina.
Y sin prisa, sigiloso,
como con miedo, indeciso,
me salió un pedo hermoso,
largo, precioso, preciso.
Como no entienden de arte,
protestan hijos y esposa.
Dicen que no toman parte
si es perfume u otra cosa.
Y hasta un vecino osado
y algún que otro yerno vil
lanzan su protesta, airados,
por un pedico entre mil.
- ¡ A dormir a la intemperie!,
fuera de casa, ¡ pedorro!
cúbrete bien con el gorro,
y...- y fuera acabé la serie.
Y fuera pasé la noche
con inclemencia infernal,
pensamientos(fuga),coche, y mi perdón general.
El titular en primera plana, hablaba de que esa misma noche, las tuberías de desagüe del hotel del camping habían reventado, haciendo que una nube de aroma nauseabundo se extendiera por todo el lugar.
Ese era mi padre: Pepe " el bienhecho" , como a él le gustaba autodenominarse.
Vaya para él este homenaje en el día de su cumpleaños.
Te quiero, papi.
Más allá, o donde estés.
Vaya para él este homenaje en el día de su cumpleaños.
Te quiero, papi. 
Más allá, o donde estés.
Vaya para él este homenaje en el día de su cumpleaños.
Te quiero, papi.
Más allá, o donde estés.

BUENOS DÍAS A TODES


EN BLANCO

Hoy mi mente está en blanco
como el papel,
como el resplandor de una nevada
en día soleado y azul de invierno.
Y siento a la primavera,
 acercándose tímida y lenta,
pero segura.
Imagino fuegos nocturnos bajo las estrellas
en noches de esas en las que respirar
es como sorber del cáliz sagrado.
Y puedo sentir la tibieza suave
de una brisa que viene de lejos
para rodear el mapa de mi piel
y largarse rápidamente.
Es lo que tienen las brisas.
No siempre se puede contar con ellas.
Observo el cielo oscuro, casi negro
que contrasta con el blanco del papel
con la cresta de la ola,
con el rojo de mi sangre.
Aromas de azahar, plazuelas, fuentes.
Retazos de una vida
que me trae primavera
disfrazados de mosaico colorido,
de macetas con flores, de pozales llenos de cal.
Hoy no quiero escribir.
Prefiero quedarme en blanco.
Como las sábanas volando al sol,
Como la vajilla que duerme en el armario.
Como si yo, en realidad, no fuera yo.

DEL CASTELLANO NAVARRO Y EL ESPAÑOL LATINO

De un tiempo a esta parte, en la que los tentáculos de mis letras y mi espanto, digo encanto, viajan a través de este medio sobrevolando océanos, me he dado cuenta de varias cosas en referencia a las diferentes formas de utilizar el mismo idioma. 
Me he parado en el castellano navarro, porque es especialmente inexpresivo en lo que a demostrar sentimiento amoroso se refiere.
De tal manera que mientras el latino enseguida te llama amigo, o utiliza expresiones como: qué bello, belleza,qué hermoso, hermosura, te amo o te adoro, genial, mi amor, dulce, sublime ...
aquí sólo se utilizan tres: bonito ( o en el caso de los jóvenes guay), de puta madre y te quiero.
En el primero de los casos se utiliza para las cosas y cachorros de cualquier especie.
En el segundo para cualquier persona o cosa que esté muy bien, y en el tercero sólo y exclusivamente se le dice a la pareja, y en el caso de que sea estrictamente necesario. El día de la boda, enamorados, cumpleaños, San Fermín ( sólo en el caso de Pamplona), y noche vieja. Bueno, y en algún parto que otro.
Respecto al tema de los amigos, aquí se divide la cosa como en tres fases:
El amigo de verdad, que suele ser de toda la vida o gran parte de ella, los que saludas con un " aupaaa " , que son los vecinos y conocidos de vista, y a los que se saluda haciendo un leve levantamiento rápido de barbilla, porque los conoces, y no sabes de qué.
De manera que, en mi caso por ejemplo, tengo ( teóricamente)muchos más amigos y amigas en América Latina que en Pamplona. Que además dicen que me quieren sin que sea ningún día señalado y para colmo me sueltan perlas como que soy bella o que mis letras son hermosas, o me mandan abrazos siderales con montón de monigotes de esos con corazones, arcoiris, flores, pajarillos y demás animales en posturitas varias.
Y es ahí donde me entra el cortocircuito. Porque si. En ambos casos utilizamos la palabra amigo. La diferencia es que para que alguien de por aquí te llame amigo, tienes que pasar primero por la fase de cruzarte y levantar levemente la barbilla mirando de soslayo durante un tiempo prudencial, luego otro tanto saludándote con el aupaaa, y ya si luego al cabo de unos años te encuentras por ahí un día de borrachera, pues si. Lo mismo ese día en alguna fase de la misma, ya te ganas el titulo de amigo, aunque no seas propiamente de la infancia.
Claro, con esto de las redes sociales, no podemos los navarros proceder a las dos primeras fases, porque son prácticamente mudas. Lo que no quita, que cuando utilizamos la palabra amigo la sigamos considerando como lo que tenemos grabado a fuego. Un amigo es para siempre.
Quiero decir con todo esto, que estaría bien que antes de entablar una amistad a través de las redes sería conveniente saber qué tipo de idioma hablamos, aunque sea el mismo.
Que yo cuando digo te quiero no sólo lo digo. Y mis amigos de verdad son los que siempre están bajo cualquier circunstancia. Que cuando digo que soy amiga, soy y estoy.
Da igual los metros o kilómetros que haya por medio.
Así que por favor, amigos y amigas del otro lado del charco. Piropos podéis decirme los que queráis, porque aquí sólo se manejan dos: qué bueno|a estás, y qué polvo tienes ( que viene a ser una abreviatura de: tienes un cuerpo en el que me encantaría practicar teorías de amor infinito).
Respecto a lo de los amigos, te amos y te quieros, casi prefiero que si no van a ser para toda la vida, no leerlos o escucharlos. Que una es muy sensible, no es de piedra y no tiene acostumbrados ni la vista, ni el oído.
Que aquí, en Navarra, todas esas palabras se denominan mariconadas.
Es triste, pero es así.
Así que aquí dejo esta reflexión, para que mi castellano-navarro se entienda claramente, y así nos entendamos todes más y mejor.
Os quiero amigos y amigas, sois espectaculares, hermosos, bellos, sublimes, adorables.
Os amo con toda la fuerza de mi corazón y os envío abrazos de todos los colores y tamaños con bien de mariposas y arco iris.
Genial. Bendiciones.
Lo que dicho a la navarra, sería algo así como:
Joder, que sois todos de puta madre, mecagüen la ostia. Parece mentira, rediós. ( Y palmada en la espalda. De abrazos ya ni hablamos).
No se si me explico..

NANA DE LA NIÑA LUNA

Duerme mi niño, duerme tranquilo
mientras te canto esta nana,
que ya viene niña luna
y se queda hasta mañana.
Niña luna te protege,
niña luna te acuna.
Niña luna te mece,
niña luna te canta.
Duerme mi niño bello
que si algún mal sueño tienes,
niña luna viene, lo atrapa,
Y en menos que canta un gallo,
ella con su luz lo espanta.
¿Niña luna está redonda?,
soñarás nubes de amor.
¿Niña luna está menguante?,
nada se te pondrá delante.
Si niña luna está creciente,
tu espíritu ensanchará.
Y si luna niña nueva está,
nuevo diente te saldrá.
Niña luna te protege,
niña luna te acuna.
 Niña luna te mece,
niña luna te canta.
Duerme, mi niño, duerme.
Que mientras te canto esta nana,
la luna niña estará contigo
hasta que, con el sol,
vuelva a aparecer el alba.

SALUDO MATINAL

Buenos días a todes.
A veces me siento como si fuera una rana verde, apoyada en un diente de león, con una mariposa azul y marrón con varios lunares en las alas, posada sobre mi cabeza.
Literalmente.
Por eso estoy así.

"ALFONSINA Y EL MAR" (LA HISTORIA DE UNA POETA SUICIDA)

Desde lo más alto de la atalaya
y de frente al acantilado,
puedo ver la linea curva del mundo en el horizonte. 
De pronto me siento tan pequeña...
También las olas, que traídas por la marea,
irrumpen en el pensamiento quieto de la roca,
para chocar con él,
y dislocarse en mil pequeños arco iris.
Respiro hondo de ese aire que huele a mar,
y llena mis pulmones de aquellas nostalgias inspiradas
pero nunca expiradas.
Y mi mente, de todos esos poemas
tan inconclusos como las propias páginas
de mi convulsa existencia.
Necesito terminar, hundirme del todo
y no volver a flotar para volver a sumergirme.
Ya no puedo con el yugo de esta soledad
que no se llena con palabras, ni con música,
ni con nada, ni con nadie.
El amor no me quiere a su lado.
Me dejaré caer, abandonaré mi cuerpo al viento.
Ojalá pueda convertirme en pequeños arco iris,
igual que los que resultan cuando las olas irrumpen
en el pensamiento de la roca quieta.
Hay quienes nacen para vivir,
y quienes empiezan a morir
desde el momento que ven el mundo.
Me tocó ser de esas.
Fortuna, desgracia. Amor. Desamor.
Todo es relativo menos las verdades absolutas.
Vida, muerte. Muerte.
Suponiendo que este fuera el último pensamiento dramatizado de Alfonsina Storni, antes de desaparecer en las aguas, se me ocurren dos preguntas:
¿Estaría realmente tan sola como se sentía? .
Y si no fuese así, ¿por qué no era capaz de percibir el amor que seguramente la rodeaba?
Las palabras, si no van acompañadas de actos, pueden llevar a la soledad más absoluta..
De otra manera, en vez de puentes,pueden convertirse en abismos.