SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 27 de abril de 2017

VACA FLACA

Andaba la vaca flaca,
deambulando y rumiando.
Pensando en su vida más bien perra,
observando que en su destino
no esta previsto comer cada día,
ni dar leche buena ni mala.
Vaya paseando o errando.
Da igual. Lo mismo es.
Y le sigue fielmente
el soniquete de su cencerro.
A veces de seguido, otras,
quieto, relajado, solo suspendido.
Dicen que la vaca está loca.
Dicen que, aunque flaca, se divierte.
No saben que ha descubierto
entre el cencerro, mugir,
y el eco de su vagar indeciso,
esa armonía vacuna y famélica
que vagando errática por secos prados,
prefiere comer cada tres días
y vivir libre en su locura
que estar fuerte, encerrada y "sana"
para terminar siendo un filete.
Ya se va la flaca vaca.
Con su toniquete y su andar extraño.
Con su " espantamoscas" al viento.
Con su arritmia y su mugir.
Ay, loca, quién fuera ella.
Lo único, el cencerro.
Que prendido desde el cuello
más parece collar de esclava
que instrumento musical.
Como las corbatas.