SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 27 de abril de 2017

LA FIEBRE INOCENTE

Hay días que me dan ganas
de tomar la leche con pajita,
de comer algodón de azúcar.
De echar un escupitajo por la ventana
a ver cuánto tarda en llegar abajo.
De cantar con desparpajo y bailar,
como presa de fiebre inocente.
De explotar globos con alfiler.
De hacer hogueras de San Juan,
aunque sea en San Mateo.
Hay días que quisiera montar en la noria
y dar las vueltas al revés.
Con las manos pescar cabezones,
saltar en los charcos .
Subir en camión de bomberos,
hacer sonar la sirena
y escribir la carta a los reyes
 aunque sea casi Abril.
Hay días que mis ojos son
 una espiral y colorida piruleta.
Y mi corazón, como un auto de choque
sin ficha.
Se me ocurren mil travesuras.
Guerras de globos de agua,
carreras de caracoles.
Hay días en los que cierro los ojos,
y vuelvo a ser aquella niña
que un lejano día,
pensó en hacer rosquillas de mundos frutti,
regadas con salsa de manzanas verdes.