SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

sábado, 15 de marzo de 2014

CIRCUNCISIÓN FEMENINA

Llevaba ya varios días sin encontrar un tema de interés para escribir. Y no es que no me interese nada , es que tengo la impresión de que ya está todo dicho y redicho.
Buscaba algo que ver en la red cuando me encontré por casualidad con una película titulada "La flor del desierto", basada en hechos reales.
No me preguntéis de qué año es, ni quienes son los actores o el director porque no reconocí a nadie. Eso ya es un buen comenzar.
Trata sobre las peripecias de una niña somalí que ante su inminente casamiento, concertado por su padre con un anciano cuando ella tenia 8 ó 9 años, decide cruzar sola el desierto para encontrar una vida distinta. Después de un sinfín de peripecias llega a Europa donde un fotógrafo de moda la descubre limpiando en un restaurante de comida rápida, y le ofrece trabajo.
Al cabo de un tiempo ya es modelo internacional y toda la prensa y las revistas tienen curiosidad por saber cómo fue el día que cambió su vida de pastora nómada a modelo de alta costura.
Dicho así, parece una historia entretenida con final feliz sin más.
Pero el fondo toda la cuestión está en explicar de una forma tan cruda como impecable el choque que supone para la protagonista descubrir que en su nuevo mundo no hay ninguna a la que como ella con tes años le hayan sometido a una ablación total de sus genitales externos. Tampoco les han cosido el orificio de la vagina hasta dejarlo como la cabeza de una cerilla.
Y ahí llega el gran choque entre  tradición, cultura y  razón.
Después de los créditos finales informaban que hoy en día en Africa se siguen haciendo 6000 ablaciónes al día, aunque varios países ya la han prohibido.
Se me quedó revuelto el estómago. Niñas de tres años que son mutiladas con el consentimiento de sus madres, sólo con la intención de protegerlas y que no sean desterradas y tratadas como prostitutas. A pelo. Sin anestesia. Con una cuchilla oxidada y una púa de cactus como aguja.
Me produce mucha impotencia porque sé perfectamente que no soy quién para decirle a nadie las tradiciones que debe o no debe respetar. Soy consciente de que las propias mujeres que lo hacen y las que lo consienten son las únicas que han de evolucionar y darse cuenta de que esa es una tradición de las más machistas y perturbadoras para la vida de esas personas, que ya nunca podrán sentirse  mujeres plenas.
Todavía tengo el corazón encogido.
Invoco al "servicio de atención etérea" para que les de lucidez a esas mujeres cuanto antes y le doy las gracias también por no haber nacido en su lugar. Al fin y al cabo esto es una lotería, y ahora mismo me siento totalmente afortunada de tener cada cosa en su sitio, y de que ningún hombre haya decidido que ser mujer es algo sucio e impuro, y que debo ser mutilada por ello y por mi bien...
Disfruté viéndola, porque está hecha con humor y con delicadeza, pero... JODER !!!