SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

sábado, 29 de marzo de 2014

CUESTIÓN DE HORMONAS (NO SÉ CUALES)

A mí es que me debe faltar alguna hormona maternal o algo (más vale, diréis, y yo también).
Esta tarde me las prometía semifelices, porque hoy por fin era el día ansiado por Nicolás en el que toda la "cuchipandi" de su clase (25 Monst...niños adorables junto con sus papás y mamás), se reunían en el "famili parc ", sito en uno de esos polígonos enormes a las afueras para celebrar los cumpleaños del primer semestre del año...
¿Cuándo es el próximo fin del mundo?
Como ya sabéis tengo alergia declarada a esos sitios, así que con la excusa verídica de que tenía que quedarme con el pequeño, se lo encasqueté amablemente al padre de su amigo, que aceptó de buen rollo al marrón.
Pero hete aquí que llega hoy, y resulta que están de mudanza, y no van a poder venir a recogerlo, "lo sentimos mucho".- Tranki, tronko, d'ont worry.- Eso sí, en un alarde de generosidad digno de mención, me ceden la entrada de su hijo para que yo pueda ir SOLA con los dos.
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Me cago en lo que no está escrito.
Después de negarme reiteradas veces y chantajearles con todo lo que se me ha ocurrido, se han puesto los dos ahí, a mirarme con la cara lánguida esa de cordero a punto de degollar un montón de segundos seguidos y ya, cuando las lágrimas han comenzado a rebalar por sus mejillas, los dos sumidos en un llanto sordo semisonoro me he sentido la peor madre del mundo y he cedido a su vil chantaje emocional. 
Así que me he cantao unos mantras (el salve regina, concretamente), y raudos y veloces nos hemos cogido un par de autobuses, hemos andado unos veinte minutos y ... los pelos de punta, oiga...
Tropecientos mil metros cuadrados abarrotados de cosas, de gente, de músicas variadas, y de críos dando ... rienda suelta a sus peores instintos animales.
Sólo hemos tardao como quince minutos en llegar después de llegar. Es lo que tienen estos sitios, que cuando llegas, te crees que has llegado, pero no. Porque tienes que encontrar lo que buscas y llegar por segunda vez. Eso contando que sólo vayas a por una cosa, porque sino, te puedes pasar el día llegando y sin llegar: cuando te quieres dar cuenta te has metido en un puto bucle sin saber ni por qué puerta has entrado ni por cuál vas a salir.
Pero bueno ...todo sea por fomentar el amor materno filial colegial.
Total, tres horicas se pasan en un plisplás... 
Niños corriendo p'arriba y p'abajo como posesos. De las camas elásticas a los autos de choque. De ahí a los platillos volantes, para aterrizar de cabeza en la piscina de bolas. Después partidico en el segundo piso en colchonetas con balón de espuma, y vuelta a empezar el recorrido.
Música chirriante discotequera a todo volumen.
Madres vigilando, padres bebiendo birras. Afortunadamente no todos...algo vamos progresando. Antes se las bebían en el barrio mientras la madre llevaba al niño y ahora se las beben con ellos in situ. Lo que es la evolución, oye ... una cosa admirable.
Y así se disfruta de la familia un montón. Lo reconozco ... Eso si, cada uno en su sitio. Tampoco ...
Total, que los críos se lo han pasado "bomba" y yo también lo hubiera hecho si me hubieran dejado saltar un poco, aunque sea en la cama elástica.  
Pero nada, es lo que tiene cumplir años, que te obligan a verte vieja sí o sí.
Espero no tener que volver y que la próxima estratagema de encasquetamiento me salga mejor. 
Ahora que si por desgracia toca repetir, por Tutatis que me monto. Se pongan como se pongan.