SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

domingo, 4 de mayo de 2014

MICRO NATURALEZA HOSTIL

Estaba sentada en la parada del autobús cuando llegó un perro enorme que se sentó en frente de mí y se me quedo fijo mirando. Fui a acariciarlo y me mordió en dos dedos.
Vino el dueño y me llevó a urgencias. Después se empeño en invitarme a cenar. Y juntos hasta hoy.
Cada vez odio más a los perros.