SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

domingo, 25 de octubre de 2015

PIRÁMIDE

Han puesto la última piedra que cierra la cámara mortuoria.
Estamos treinta y la momia del faraón.
Todos sus sirvientes. Desde el cocinero hasta el escriba, pasando por los esclavos negros que portaban los abanicos de palmas.
Rodeados de riquezas que nunca soñamos y condenados a morir rodeados de ellas y sin poder disfrutarlas.
Algunos han cogido provisiones y antorchas y se han ido a buscar una salida. Otros lloran y dicen que se dejarán morir sin comer ni beber para acabar cuanto antes. En el centro hay seis o siete comiendo y bebiendo como posesos utilizando como mesa el féretro del faraón. Son los esclavos.
Y yo como en una ensoñación. Estoy, pero no estoy. No me lo puedo creer. Tengo 17 años . Voy a morir. Sólo me queda decidir cómo.