SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 21 de noviembre de 2013

El DÍA DEL NIÑO? VENGA YAAAA,O TODOS LOS DÍAS DEBERÍAN SER DE TODOS.

                                                                           
                                                    
                              
He leído que hoy es el día internacional de la infancia o algo parecido. Y si de normal me rebotan estos días que se inventan, este me molesta esencialmente. Y no me he equivocado. Digo esencialmente porque los niños son la esencia de la vida y hoy en día se les tiene bastante poco respeto. Con la cantidad de cosas que nos enseñan. No puedo concebir que se celebre este día, cuando se les falta continuamente al respeto, cuando nacen siendo ya respetables.
Para mí los niños son pequeños sabios que empiezan a dejar de serlo en el momento en el que van al colegio y se les exige que cumplan una jornada laboral como la de cualquier adulto que trabaje. A menudo cuando nos despaciencian, intentamos que comprendan que trabajamos mucho, que estamos muy cansados, y que mejor se entretienen con cualquier cacharrito moderno de estos que les ponen la cara de tontos (para eso son la generación del botón).
Lo único que los niños necesitan para criarse bien es saber que tienen nuestro amor incondicional, pase lo que pase. Quieren que juguemos con ellos. Lo que importa no es el juguete. Lo que importa es que estemos ahí. Y les instamos a que se pongan en nuestro lugar y nos comprendan sin entender que eso es misión imposible. Ellos no podrían ponerse a nuestra altura aunque quisieran. Sin embargo nosotros deberíamos saber ponernos a la suya puesto que todos fuimos niños alguna vez.
Tengo cuatro hijos, y eso en los tiempos que corren viene a ser a la vista de los demás algo así como una irresponsabilidad, una locura, un acto de irreflexión imperdonable... o al menos eso es lo que siento cada vez que doy fe de mi numerosa familia. Algunos piensan si seré del Opus, aunque mi pinta no les cuadra... entonces piensan que seré cristiana de base... pero tampoco ahí me acaban de cuadrar... entre otras cosas porque nunca me he casado y mis hijos son de diferentes colores.
Tengo claro que lo único que he hecho es seguir mi instinto natural y quererlos por encima de todas las cosas. Quizás sea una loca... pero si los que pueden tenerlos no quieren y la mayoría piensa que no puede permitírselos con los tiempos que corren... Aquí hay algo que desequilibra... como tampoco me cuadra que para compensar nuestra no presencia, obligados por imperativo legal, social y laboral sustituyamos el cariño por cosas. Cosas que les producen una satisfacción momentánea, pero no les llena el vacío sentimental que ni siquiera son conscientes que tienen. Luego vienen los siquiatras, la hiperactividad o el déficit de atención y lo que es peor: la medicación. Y más adelante las generaciones "ni...ni".                                                                        
Deberíamos empezar a cambiar regalos materiales por tiempo con ellos. Y sobre todo tener muy claro que tener un niño es el mayor acto de generosidad que se puede hacer, y no una parte más de la rueda que hay que cumplir para no salirse del redil.                     
Yo sólo se que estoy orgullosa de ellos y de mí. Y de que nunca me he arrepentido de haberlos tenido, aunque mi situación económica nunca haya pasado de ir justica.                                    
Como también comprendo que no es necesario tenerlos para amarlos... Siempre habrá muchos, desgraciadamente, dispuestos a recibir el amor que no les vino dado como así debería de haber sido...