SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

domingo, 17 de noviembre de 2013

ADELANTOS QUE ATRASAN O LA RELACIÓN DE AMOR-ODIO ENTRE MI QUERIDO WINDOWS 8 Y YO.




Hace ya unos meses, cuando mi querido e incomprendido windows 8 y yo empezamos a conocernos, me parecía "la bomba" esto de cortar y pegar y no escribir mis monólogos con el móvil... Tampoco me hacía falta saber mucho más. Incluso he conseguido cambiar la contraseña un par de veces no sé exactamente cómo, aparte de hacer mi perfil en facebook que fue lo primero que aprendí. Me sentía sola y necesitaba una red social para socializar desde dentro de casa, que salgo poco...
Y eso me costó lo mío pero al final aprendí. Y ya me piqué y osé atreverme a darle al botón del cleanner que me instaló mi vecino. Y pasarle el antivirus ese que cuando lo activo no deja de pitar a cada rato... Por lo visto me dice que estoy rodeada de peligros. Qué miedito. Y encima cuando me rodean y le voy a dar al antivirus, éste me dice que me va a borrar la caché y no sé cuantos archivos potencialmente perniciosos. Y ahí ya empiezo a notar cierta ansiedad con tanto enemigo acechando y tanto amigo incomprendido.
Tomo la decisión drástica de que sólo voy a usar el buscador y el copia y pega de siempre. Que sólo tengo que presionar el botón de la izquierda y arrastrar el ratón inalámbrico, el alámbrico o el de dedo, que de los tres tengo. A veces no sé por cual decidirme, porque con cada uno la jugada es distinta. Últimamente uso el dedo. Pongo la flecha en posición, le doy dos veces y sombrea de maravilla... claro que también puedo pulsar la tecla derecha y elegir marcar todo y "vualá"... Ahí me doy cuenta de que no me gustan nada los adelantos que atrasan, porque tienes que saber el triple para usar la cuarta parte.                                   
También podría dictarle a la señorita esta que tengo escondida entre los chips y que lo escriba ella, pero es que para eso primero me tengo que aprender su idioma. Para que cuando le de órdenes concretas me haga caso, y no me diga que no ha entendido, que se la vuelva a repetir. Y yo ahí vocalizando a cámara lenta y con voz clara... y nada. Llegados a este punto, me reitero en el pensamiento de que no me gustan nada los atrasos disfrazados de adelantos... Sobre todo para las inútiles de la informática como yo... Si no fuera tan cómodo volvía al boli, que ya no me acuerdo ni de la última vez que escribí en papel...                                         Quizás me ponga esta tarde y escriba una carta de amor... ya veremos por dónde me da el aire este pelón del norte.