SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA JAULA

Llevaba tanto tiempo dentro de ella, que ya no veía las rejas. O quizás nunca las tuvo.
Nos convencieron desde pequeños de que para ser libre y feliz lo mejor era no pensar y obedecer. De esta forma desaparecería la respnsablidad y como consecuencia también la culpa. Era la única manera de llegar a la meta marcada.
Esos eran los parámetros del nuevo catecismo mundial establecido.
Libre y feliz. Esas palabras me hicieron olvidar todas las demás. Era todo lo que yo ansiaba en la vida. Más tarde, con el transcurso del tiempo,me dí cuenta de que era lo que queríamos todos. Incluso los que no lo sabían.
Se me pasó fugazmente por la cabeza la idea de que encarcelarse para ser libre no era muy lógico. Pero la dejé pasar. La lógica hasta ese momento sólo me había traido problemas. Así que me encarcelé libremente para poder llegar a ser tan libre y feliz como pudiera.
Al principio me costó mucho acostumbrarme, porque había una especie de voz que salía desde mi interior, y que no dejaba de hacerme preguntas:
- ¿Estás segura de que quiere estar aquí?
¿Cómo sabes que esta es la felicidad verdadera?...
Hay otros mundos ahí fuera, descúbrelos y después decides.- me decía...
Fue horrible esa primera época. Consulté sabios y eruditos.Todos llegaron a la misma conclusión:
Lo normal era que la voz fuese desaparecendo poco a poco hasya callar totalmente.
Por lo visto había nacido defectuosa y tendrían que tomar medidas drásticas porque la situación era de extrema gravedad.
La idea de ser defectuosa era símplemente insoportable para mí, así que confié en ellos ciegamente.
Y bendito el momento en el que me puse en sus manos.
Después de hacerme preguntas durante unos diez minutos, escribieron unas formulas mágicas en varios pergaminos modernos y me enviaron a recogerlas a la "casa de las tiritas", donde a más que módico precio te vendían cualquier fórmula que los sabios ordenaran.
Ellos y los eruditos eran los únicos que tenían derecho a preguntar. Y diez minutos, sólo para mí, fueron un gran regalo.
Les estuve eternamete agradecida durante un tiempo.
Inmediatamente empecé a tomar a quellas pequeñas capsulitas de colores. Sabían ricas.
¿ De qué estaría hechas?
Cuando se lo pregunté al erudito neuronal, sólo me contestó que empezara a tomarlas cuanto antes, y así lo hice. Para eso estaba acostumbrada a obedecer. Cada cuatro o cinco horas, una de cada color.
- Y si ves que te sigues haciendo pregutas, toma más. No te preocupes ahora. Lo importate es que aunque tengas el defecto no se te note, y puedas seguir obedeciendo y pasando desapercibida. (En la jaula es lo mejor).
Lo imortante eres tú, y tu felicidad. Si haces lo que te digo lo conseguirás.-
Y sí. Lo conseguí. Entré en un estado de paz descnocido para mí hasta ese momento.
Podía comer sin que mi estómago se retorciera y cerrara antes de que le cayera la comida. Podía dormir más de tres horas seguidas al día. Tantas, que me pasaba el día medio dormida.
Las cosas que me decían o no, no me importaban lo más mínimo, y la palabra problema desaparecó de mi mente, aunque no de mi realidad.
Cuando hay tanta gente junta y enjaulada, siempre saltan chispas. Aunque se suponga que están ahí de forma voluntaria.
... Y asi pase un largo tiempo libre y feliz.
Hasta que me dí cuenta de que ya no cantaba, ni reía, ni bailaba. Ni siquiera tenía ganas de salir a pasear.
Estas y otras tantas cosas que casi había olvidado vinieron a mi mente en forma de sensaciones que de pronto me llenaron entera y despertaron a mi voz, dormida desde hace tanto tiempo.
_ Recuerdas cuando hacías todas esas cosas? No estabas en la jaula todavía y eras feliz cuando jugabas a hacerlas.
Despierta de una vez!! -
Una sensación espantosa me sacudió el cuerpo y las entrañas.
Descubrí en ese instante que la voz tenía razón, y que sólo estaba ahí para ayudarme.Fue como una especie de iluminación que me recorrió entera.Me dí cuenta perfectamente de que lo que hasta ese momento me había parecido que era ser feliz, no tenía nada que ver con la realidad.
Porque no vivía en ella, sino en un uinverso de ensoñación paralelo que los supuestos erudtos y los poderosos habían fabricado para mí y otros muchos, que cada vez eran más y más y más.
Descubrí su jugada, qué hijos de puta!!!, pensé , y automáticamente vacié todas las capsulitas en la taza y tiré de la cadena.
Lo pase mal muchos días. Mi cuerpo relajado y mi mente ociosa desde hacía tanto tiempo, se resistían a despertar.
Los músculos, los huesos y hasta el alma me dolía.
En esos días tuve que aprender a ver el dolor desde otro punto de vista. Ese sufrimiento me iba a poder permitir descubrir un mundo de sensaciones y emociones muy distinto al que estaba acostumbrada . un mundo real.
La sola idea de pensar que no era defectuosa, me permitió ver el dolor como una forma de crecimiento y desarrollo. Y aunque dolía igual, ya nada era lo mismo.
No era cuestión de evitar problemas y preguntas aparentemente sin respuesta. Sólo era cuestión de mrarlos de forma distinta. Como parte de la auténtica felicidad.
En cuanto se me pasaron los dolores, que al final no fueron para tanto, salí de mi jaula sin rejas como alma que lleva el diablo ...
Hoy puedo decir que soy feliz de verdad. Con mis problemas (que ahora son retos), mis marrones y mis blancos, y con este corazón que es como una casa de huéspedes. Todo el tiempo entrando gente que rara vez sale.
Estoy pensando hasta en ocupar una parcelica aledaña para acomodarlos mejor. O a lo peor, hago limpia.
Que noooooo!!!
Ayer le explicaba la abuela a los nietos, que cada uno tenemos un ángel de la guarda desde que nacemos, que está ahí para protegernos y que no nos pase nada malo.
Y lo mejor de todo: que viene disfrazado de vocecilla interna. Ahora, que si no le haces caso ...
Me puse superfeliz. Porque el diagnóstico de los supuestos eruditos neuronales fue : Dice que escucha una voz. Pueden ser principios de esquizofrenia, que es una enfermedad que se caracteriza por escuchar voces que te obligan a hacer cosas que no quieres.
Pero yo sólo escucho una. Y no me manda, sólo me sugiere.
Así que me quedo co la versión del angel o la de la personalidad multiplicada, que también mola, y sigo mi vida tan libre y tan feliz.
P.D.
No me vendrían mal unas vacaciones con todos los gastos pagados... Inconformista que es una.
Buenos días a todes.