SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

sábado, 12 de septiembre de 2015

TRISTEZA POÉTICA

Justo al alba, dos segundos antes de que mis párpados consigan salir del letargo nocturno, me parece escuchar el aleteo de los tuyos al mirarme dormir, y por un instante hasta siento tu aliento tibio detrás de mi cuello.
Por fin en medio de esa sensación placentera entre el sueño y la realidad, abro los ojos. Me doy cuenta fugazmente de que no estás, pero disimulo. Los niños, los grandes,la lectura y
cómo no la música son los aliados perfectos para mi fingida y voluntaria ignorancia.
Poco a poco pasa el día y a medida que el ruido va siendo sustituido paulatinamente por el silencio, un eco sordo y doloroso invade el centro de mi estómago sin invitación previa. Sin ni siquiera llamar a la puerta.
Entonces , cuando llega la noche, empiezo a llover.
La tormenta de tu ausencia definitiva clava sus rayos en mi ya maltrecho corazón y no puedo dejar de llover.
Hasta que, vencida,  quedo flotando en el mar de mis lágrimas, y mecida por sus olas vuelvo a escuchar el eco de tus párpados mirándome al dormir. Y tu aliento templado detrás de mi cuello...