SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

viernes, 5 de mayo de 2017

CÁNTICOS FANTÁSTICOS

Ecléctico e irónico, tenía un humor sardónico que rozaba lo tragicómico.
Su aspecto mastodóntico no dejaba a nadie impertérrito.
Más bien impávidos quedaban viéndole comer, mientras sus estómagos famélicos hacían cánticos casi cuánticos esperando alguna dádiva con la que alentar su ánimo. 
El aspecto cadavérico de sus cuerpos, no era un poema romántico.
Pero al estúpido gigante fétido sólo le importaba saciar su histórico apetito, ese que lo volvía apático, antipático y melancólico a partes idénticas.
También era alcohólico, bebía vino o alcohol etílico, le daba igual.
Era su bebida básica.
Al final terminó provocando el pánico, cuando acabaron las reservas cárnicas y quiso comerse a todos los pobres esqueléticos que huían despavoridos cual sílfides transportadas por el viento.
Y este fue el final épico y catastrófico del gigante mastodóntico, carnívoro y alcohólico.
Le entró obesidad mórbida, también cirrosis hepática y no se si murió por un problema cardiológico o por un fallo multiorgánico.
Salieron de sus recónditos escondites para celebrar la efemérides.
Y con la práctica, consiguieron hacer una guía didáctica de cómo zafarse de un gigante malévolo, díscolo, apático, terrorífico y no sé si incluso asmático.