SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

miércoles, 3 de mayo de 2017

COMO UNA CHOTA

Me ha hablado al oído una chicharra y me ha dicho
que debería hacerme un chequeo. 

Parece que tengo los chacras descacharrados.
Y chica, no me he puesto a chillar.
He decidido hacer ganchillo
mientras ella chirriaba sus alas.
Menudo chollo.
Yo creo que está chocha
la muy chismosa.
De hecho, no hace mucho,
 se puso a cantar de noche
y organizó un bochinche
que acabó en salchucho.
La voy a mandar para casa,
que todavía le queda un trecho.
Y voy a fabricar una antorcha,
por si se le hace de noche.
 No sea que le pille un coche,
o que algún fantoche la achuche.
Me rechinan los dientes.
Igual sí que tengo algo chungo en los chacras
y al final me acaban chinchando.
Vaya con la chicharra.
Escuchar el mar dentro de una concha,
produce calma chicha.
No volveré a echar cuenta
a los chismes lunáticos
de la chicharra chistosa ésta.
Mejor toco el violonchelo.
Que es más chulo y no me achanta.