SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

miércoles, 26 de febrero de 2014

PRISCA LE





Rastilofando rastilofando conseguí llegar hasta la alpamuca no sin antes estadirme mucho.
Me dolían hasta las cangas , pero el inturcio mereció la pena. Las pumbias desde allí se veían realmente bigiosas. Y el fingo rey iluminaba todo el sándico con rayos multicolores.
Llevaba toda la terfa viviendo allí y nunca me había dado por rastilofar hasta la alpamuca.
Grutajos enormes volaban sobre nuestras zumetis con sus enormes plimbas y sus cokis  de color difuto.
El we se notaba limpio, daba gusto llenarse las plátigas con él. 
Crutimos un poco y al cabo de un froste llegó la khana. Los erticios freaban a la luz de la gría con su tríer cadencioso y castiero.
Me hondí en el frugo y me quedé mirando al khu durante mucho yunte. Las pílaras se divisaban perfectamente, haciendo esas dortes caprichosas que tanto me gusta nurdear.
Mis ergios se cerraron y allí pasé la khana acompañada por los viufos de todos los retriculines que allí bisfurían .
Al mindu siguiente vernecí potino. Mi freto ordeñó una covi y nideramos leche de covi caliente. Luego jaleteamos el nuni de vuelta y llegamos a nuestra shobi cuando el khu ya estaba jibrizo.
Me ha sondiñado nileón boter este fíneo. Tendremos que tornifarlo más a gú.
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A menudo me pregunto porqué nadie me entiende ... Es como si hablara otro idioma, oye... no alcanzo a comprenderlo... Espero haber acertado esta vez , porque se puede decir más alto pero no más claro. Truculoder, forstia!!!