SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

martes, 4 de febrero de 2014

DESARROLLANDO EL HUMOR ABSURDO EN VEZ DE ... A HORAS INTEMPESTIVAS

A ver qué tal se me da esto del desarrollo de sentido del humor a estas horas intempestivas a la par que las más acogedoras en mi casa. O acongojantes, no se,... que silencio.
Y a ver cómo me las entiendo yo ahora para hacer surgir algo de humor de este silencio tan tenaz como impersistente en el tiempo. Por supuesto tendrá que ser humor transparente, sin ningún tipo de tinte especial y ni que decir tiene que sin "amoñaco" (típica abuela euskaldun, con aspecto de chicarrón del norte).
Pues vaya... mira que llevo rato introspeccionando y nada... a lo mejor es cuestión de extrospeccionar en un momento dado. Y extrospecciono hartamente, básicamente porque en mí predomina el hartazgo. Pero todo lo que veo sólo me incita a pensar en la profesión más antigua que la más antigua del mundo: "sus labores", en este caso las mías. Por lo visto el momento dado no se ha dado.
Justo de ahí viene el  dadoísmo, que es una corriente que justifica la existencia de la felicidad, pero sólo en un momento preciso. Un momento donado o regalado.
En realidad esta corriente fue alterna hasta que se adaptó a la vida corriente y dejó de alternar. Todos sabemos que con la edad nos volvemos más conservadores e inmovilistas.
Por cierto, he visto en la inmoiliaria del banco pisos superbaratos. Para los especuladores.
Qué buena noticia. Para los especuladores.
¿porqué tiene que ser todo para ellos? no es justo.
Y justamente de ahí, de practicar la injusticia de una forma inmoral durante un tiempo indefinido en el tiempo nace este movimiento tan popular entre los gobiernos de lo largo y ancho del globo llamado ... ... ... ¿política?
y están que arrrasan, oye, buenas noches a todes.