SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 28 de abril de 2016

LA COLA DE LA PESCADILLA

Suspiros y susurros
suspendidos en las sombras
sisean sugerentes
sinuosas palabras que se pierden
como serpientes
en la sombra de los tiempos.
Sentimientos sensibles
afloran
entre los muros negros
de esta selva de asfalto.
Sabores y sinsabores alternan
en sus danzas sagradas
signos y señales
que simulan idas y venidas.
Y sabios singulares sacan a flote
sus ideas sumergidas
bajo las sábanas de aquel
santuario solitario y sagrado.
Seísmos que destruyen simas.
Simientes, sentimientos y sentidos
unidos ante la desolación...
Esperanzas que aúnan fuerzas.
Fuerzas que aúnan esperanzas.
Es justo cuando la pescadilla
empieza a pensar
en dejar de morderse la cola.