SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 28 de abril de 2016

VIVIR PARA...

Hidroterapia, chocolaterapia, vinoterapia y ayunos. Risoterapia, yoga, reiki, limpiezas de aura, biodanza, regresiones a vidas pasadas..Técnica Alexander, constelaciones familiares. Cartas astrales y conjuros más o menos fiables realizados por personas de dudoso nivel escrupular.
Terapias
para perder el miedo a hablar en público, para quitarse los complejos, para aprender a reír, para conocerse a una misma, para entrar en contacto físico y natural con los demás, con la música y con el cosmos.
Entrenadores personales de todas las especialidades que te enseñan desde aprender a comer, a vestirte, a comprar, a moldear los músculos, a ligar, o simplemente a organizarte la vida.
Masajes terapéuticos de un amplio abanico de nacionalidades y vendedores de sexo por si no puedes pagarte una sexóloga de esas que deberían estar incluidas en la semiguridad social.
Algo curioso:
Casi todo lo que he nombrado son ofertas para ADULTOS.
Es más, diría que para adultos con un cierto poder adquisitivo...
Lo que me lleva a pensar que llega una en la vida a cierta edad en la que te das cuenta irremediablemente que no sabes vestirte ni comer ni organizarte ni hablar en público. Que no te conoces a ti misma de casi nada , que tu cuerpo es un asco y que eres incapaz de establecer un contacto físico sano con los demás porque ni siquiera te atreves a decir lo que piensas a alguien que no sea la pared. Y encima la culpa es de todos menos tuya y además nada te hace gracia. Incluso empiezas a sospechar que alguien te ha echao un mal de ojo ( y por extensión del resto del cuerpo).
Eso te pone algo nerviosa, porque te preguntas qué coño has estao haciendo hasta entonces, y en el mejor de los casos te contestas orgullosa:
EDUCAR A MIS HIJOS.
Menuda putada es esto de darte cuenta de que eres alguien totalmente indefinido...
Que sólo eres un nombre que ni siquiera has elegido.
Y te acuerdas remotamente de que cuando eras pequeña te salía todo sólo.
Sin siquiatra ni nada.
En este punto, si tienes la desgracia de haberte convertido de repente en un ser consciente y tienes pasta, pues te dedicas a reaprender lo que te de tiempo hasta que te mueras y puedes morir más o menos feliz.
Si no, te vas a la inseguridad social ( exactamente al apartado des- salud mental), y al menos puedes morirte más o menos colocada... poco a poco... como sin darte cuenta...
En cualquiera de los dos casos te abstraes de tal manera (en el primero porque estás encantada de reconocerte y en segundo porque estás encantada de forma totalmente hipócrita), pues eso...que te abstraes de tal forma que el resto del mundo te importa una mierda y acabas siendo una egocéntrica perdida que no se conoce de nada. Con cara de haba.
Y además con cuatro hijos que sí parece que saben algo de ti ( donde guardas el tabaco, la cartera y con qué cosas se te suele ocurrir llenar la nevera), y que aseguran sinceramente por la cuenta que les trae, que te llamas mamá. Eso sí, con mayúsculas.
VIVIR PARA SER...( ser o no ser: he ahí enfisema).
No te jode ... parecen mentiras.