SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

lunes, 11 de abril de 2016

LOLAILO

Una piedra en el camino me enseñó que mi destino era gozar y gozar. Y un rayo de sol que me dio tu amor me hizo pensar que buscando en el baúl de los recuerdos llegó el final del verano y tú partiste sin más. Aunque nos conociéramos en una noche tibia de plenilunio.
Y si Rufino me lleva a jugar al casino, volveré con la frente marchita sin dar gracias a la vida ni nada.
Es lo que suele pasar en summertime.

Total, como ya están aquí los rumberos, me lo paso todo por el sarandonga y como no hay que llorar porque la vida es un carnaval me subo al tractor amarillo y dejo que litros de alcohol corran por mis venas mientras espero que me digas quién te escribía versos por primavera, es decir: cada nueve de noviembre. Muje
r!