SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

miércoles, 25 de noviembre de 2015

COLORES



El calor era agobiante. La humedad debía de andar en un 80%. O al menos esa era mi impresión. La verdad es que no tenía ni idea de qué iba la fiesta. Mi intuición la asocio inmediatamente con la celebración de la primavera.
Me empezó a entrar un calor sofocante y entre el olor de las especias y esa saturación de color que se asemejaba al movimiento de un mar con olas vestidas de arco iris, tuve una especie de iluminación en la que me di cuenta que ese era el color de la verdadera realidad, y no estos matices que nos venden en blanco o negro.