SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

miércoles, 7 de diciembre de 2016

AUTOAGUDA

AUTOAGUDA

Al principio se me ha ocurrido que para airearme un poco, podía irme de viaje de fobias.
Luego lo he pensado algo más detenidamente y he pensado que no.
Primero porque son muchas, y luego porque paso de casarme . No podría elegir y quedarme con una sola...
Me hacen tanta compañía...
Después se me ha ocurrido la descabellada idea de mezclar un poco de sodium laureth sulfate, con algo de disodium ricinoleamido mea- sulfosuccinate, phenoxyethanol, benzoic acid, y unos cuantos ingredientes más que había por el cuarto de baño.
Lo he disuelto todo en abundante H2o,  y me lo he restregado bien por toda la cabeza.
Luego he tenido que aclararme, claro. A saber qué son todas estas porquerías que ponen en la etiqueta de atrás del champú ...
Y al hacerlo, he visto el agua roja cereza.
O sea: del mismo color del tinte tan duradero que me pusieron anteayer en la peluquería.
Más vale que me he acordado a tiempo de que en estos casos es mejor aclarar con agua fría.
Si. Se me han enfriado las ideas y la mala leche a la vez. Me limito únicamente a temblar con las raíces desnudas al viento...
De la mascarilla ya ni hablamos. Porque lo de ponerle una máscara al pelo para que parezca que te lo cuidas, cuando en general no, es un peliagudo acto de hipocresía capilar. Aunque se utilice el diminutivo.Da igual.
Así que ni corta ni perezosa, he cogido el cazamariposas y aquí estoy. Esperando.
Lo he hecho a posta porque sé positivamente que en casa no hay. Y así gano tiempo para imaginar si me voy al Volga a bogar con los demás remeros, o si me pongo a hacer la cena, que ya es hora.
( Que será más bien lo segundo).
Cuando tenga un poco más de tiempo, pensaré seriamente en tomármelo todo a risa . Pero de momento no.
Buenas noches a todes.