SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

lunes, 23 de septiembre de 2013

NOCHE DE LETRAS

Siempre me han fascinado las bibliotecas antíguas. Esas impresionantes hileras de libros contenedores de todo tipo de conocimiento. Esos frescos en el techo ... ese silencio ...
A veces paseo entre las interminables estanterías de madera labrada y de vez en cuando pongo mis manos sobre alguno de ellos. Entonces cierro los ojos  y aspiro ese aroma a cartón añejo .Y sólo por un momento me transporto a otro tiempo y a otro lugar ...
Aquella tarde se me ocurrió hacer una de esas travesuras que hacen que la vida parezca intensa , incluso divertida. Decidí quedarme allí a pasar la noche .
Mientras hacía tiempo , escogí un diccionario de filosofía para entretenerme . Siempre me ha interesado esta materia . Y fue curioso porque cuando terminé de leer la ultima frase de la primera página , no había entendido nada de nada ... - Más vale que es un diccionario - me dije ... eché a reír y cotinué intentando descifrarlo con la sonrisa puesta, hasta que la bibliotecaria anunció  por megafonía que faltaban diez minutos para cerrar.
Tenía exactamente ese tiempo para esconderme y desaparecer . No sería difícil porque había bastante más gente de lo habitual . Igual sería época de  exámenes ... 
Salí hacia los servicios cuando todavía se escuchaban , a lo lejos ya , los  últimos cuchicheos de la gente que salía . Me senté en una taza  y puse las piernas a modo de palanca cerrando la puerta. Y por fín se hizo el silencio .
Cuando me disponía a salir del baño escuché de pronto cómo alguien preguntaba si quedaba alguien . Me asusté y no me atreví a salir , así que escalé como pude el tabique de separación , y allí me quedé hasta que desapareció el vigilante. Qué tonta ... mira que no pensar que habría alguien vigilando ...
Oí alejarse sus pasos y hasta que no los sentí bien lejos no puse lo pies en el suelo ... 
Las luces estaban apagadas y la biblioteca quedaba a penas iluminada por las luces de seguridad que había a cada tramo de pasillo. Su aspecto ahora era misterioso, incluso fantasmal, diría ...


Me inquietaba mucho que me descubriera el "sereno", así que lo primero que hice fué buscar algún resquicio de luz que me guiara hasta donde él se ubicara a pasar la noche. Pero no veía a penas . Empecé a caminar en silencio, con cuidado de no hacer ruido . La verdad es que daba un poco de miedo . Pero eso era precisamente lo que me atraía de la aventura, ... vencerlo .
Habría caminado unos cincuenta metros cuando por fín descubrí un haz de luz en el piso de arriba. Y el sonido de una radio o una televisión , no sé . Sabiendo esto , me dediqué a recorrer el piso de abajo, fijándome detenidamente en cada forma, en cada sombra , en esos libros que habitaban allí desde mucho antes de que yo naciera , o mis padres, o incluso mis abuelos ...
Era realmente impresionante . De pronto , al dar la vuelta para recorrer las siguientes hileras de libros , descubrí una pequeña puerta que casi no se distinguía prque se confundía con la madera de la que estaban forradas todas las paredes.
Me quedé un rato mirándola. No tenía pomo , ni manilla , ni nada dónde asirse para poder abrirla . Entonces presa de mi imaginación peliculera , comencé a buscar algún resorte o botón o palanca disimulada que me permitiera abrirla . Como no encontraba nada , se me ocurrió ir cogiendo cada libro y sacarlo poco a poco a ver si así ... pero nada .
Me agaché entoces para palpar el suelo . Quizás la clave estuviera allí . Parecía  que tampoco. Así que como mi imaginación no dió para más , decidí seguir mi camino y al disponerme a dar la curva , sentí una especie de chirrido sordo a mis espaldas.
Y no fuí la única que lo escuchó , porque al instante oí cómo el vigilante soltaba un "¿quién anda ahÏ? "para dirigirse a continuación rápidamene hacia donde yo estaba (paralizada) . Sin que me diera tiempo a pensar volví sobre mis pasos , encontré la puerta abierta y , sin pensar también traspasé el umbral y ésta se cerró tras mi paso. Esta vez sin hacer ruido.
Estuve un buen rato con los ojos cerrados advirtiendo los pasos del vigilante , que dió un par de vueltas y se alejó por fín. Los abrí entonces y me encontré en un cubículo circular de cuyo frente salía un pasillo alumbrado por una luz tenue que parecía venir de lejos . Entonces fue cuando empecé a marearme y a sentir calor a la vez. Sólo tenía dos opciones : intentar salir por donde había entrado, que me descubrieran y como poco tener que pagar una multa , o seguir ese pasillo de final incierto arriesgándome también a todo lo anterior . Pero como en ese momento  era presa de pánico, me  decliné por la segunda opción. Porque al fin y al cabo ese era el motivo por el cual me había quedado a pasar la noche allí : para vencerlo.
Empecé a andar por aquel pasillo. Era bastante estrecho y estaba todo pintado de blanco , como recién encalado . Tenía que andar semi agachada y me estaba entrando una claustrofobia difícil de explicar ... Seguía viendo la luz salir del fondo , pero parecia que el final no llegaba nunca . Empezaba a tener dificultades para respirar cuando a punto de desmayarme conseguí llegar al origen de la luz . 
Lo que ví , lo que sentí ... 
De pronto me embargó una paz que nunca había sentido hasta entonces , y aparecí en una gran estancia a través de cuya bóveda de cristales de colores se filtraba una luz tenue . Rayos de multicolor que se dispersaban por todas las paredes recreaban un ambiente cálido, idílico , irreal .Estaba ahí enmimismada cuando me dí cuenta de pronto que un rayo de color púrpura traspasaba el centro de la bóveda y a mí que estaba en ese momento justo debajo . Y note cómo cada partícula de mi cuerpo se expandía hacia todos lados para después volver a agruparse y volver a mí como en un latigazo ... es de locos ...
Cuando recuperé la consciencia y abrí los ojos me descubrí en una especie de sala de máquinas , llena de tubos y reguladores ... No puede ser ... o ... ¿si? ... todavía me embargaba aquella sensación indescriptible.
Me levanté y encontré una puerta metálica . Intentaba Recordar por dónde había entrado , pero aquello no me sonaba nada . La empujé , y salí a la calle . Era de día . Estaba en un lateral del edificio . Y por lo visto había pasado la noche en la sala de calderas de aquel colosal  "centenario" .
No sé ... pero desde aquel día ya no soy la misma . Tengo la impresión de que puedo enfrentarme a lo que sea .¿Quién dijo miedo?.
 Hasta sería posible que a partir de ahora empiece a ir a la biblioteca para  algo más que sólo para observar ...