SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

viernes, 24 de marzo de 2017

MEJUNJE


Con el corazón encogido,
vuelvo sobre mis pasos
hasta alcanzar nuevamente
el punto de partida.
La gente es diferente, el paisaje, 
incluso yo no soy la misma.

Y sin embargo
esa sensación repetitiva de estar
siempre muriendo y resucitando,
para amanecer en un abismo distinto.
Pero abismo al fin y al cabo.
Mis alas siguen chirriando, oxidadas,
arrugadas, sin el bálsamo necesario
para poder extenderlas y volar alto.
Las echo de menos.
Un sábado, y otro y otro.
Da igual el día,
Hay días en que todo da igual.
Fabricaré yo misma el mejunje.
Elixir de amor incondicional, polvo de estrella
y unas gotas de lluvia alegre.
Lo extenderé por cada rincón de mis plumas,
y confiaré en que la tierra, el sol, el viento y el agua,
hagan diligentemente su labor.
Y las letras, y la guitarra.
Porque sin ellos, no puedo ser. Imposible.