SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

domingo, 24 de julio de 2016

PERDIDA EN MI PROPIO LABERINTO (CINCUENTA PALABRAS)

Como no podía más decidí salir de mi cuerpo y adentrarme en el cerebro para repararlo personalmente. Como una molécula recorrí autopistas de neuronas con sus marañas de dendritas y axones que emitían chispas continuamente.
Intenté alterarme los sentidos. Telequinesia, telepatía... Pero me perdí en este manglar de conexiones imposibles.