SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

viernes, 22 de julio de 2016

UN SÁBADO CUALQUIERA DE ABRIL

Ya es la madrugada del sábado, pero todavía me parece que es viernes. Esto suele durar hasta que de repente y sin saber muy bien cómo, como por inercia, ya es domingo por la tarde. Casi de noche.
Así que el lunes me parece que debería ser domingo y no tengo ganas de nada.
El martes ya es como que me empiezo a activar y el miércoles que los críos no tienen clase por la tarde ya empieza a entrarme el síndrome pre fin de semana, que me acaba de entrar por completo el jueves de par de mañana.
Total, que me encuentro en este bucle intemporal donde parece que el tiempo pasa y no, pero al final sí.
He pensado que debería ser siempre sábado y abril.