SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 8 de junio de 2017

DE LO QUE NUNCA NOS DIJERON SOBRE EL AMOR

El odio es amor disfrazado de venganza, pero para quien lo practica, únicamente es amor.
Por lo que le quitaron o por lo que se fue.
Por lo que pudo ser y no es.
Del amor había escuchado los aleteos de las manidas mariposas estomacales
y también que es ciego.
Ahora sé que las mariposas sólo son el reflejo de un vacío que una vez lleno, las aplasta y mata dejándolas convertidas en una rutina más o menos sociable.
Y que el amor este de príncipes y princesas que nos contaban en los cuentos de niñas, es sólo eso: parte del cuento.
Hoy sé que el amor, además de ser ciego, puede ser sordo, mudo, leve, ancho, hondo, risueño, con gafas , de guante blanco o traicionero.
Ecológico, práctico, animal, vegetal, incluso mineral.
Etéreo, corpóreo, platónico, irónico, físico o plástico.
Paternal, fraternal, materno filial. Homosexual, bisexual, heterosexual transexual o pansexual.
Monoparental y excluído social.
Gordo, flaco, alto, bajo.
Veloz, lento, áspero, ácido, cítrico , cómico...
Duradero o fugaz.
Según he podido comprobar, puede adoptar la forma de cualquier cosa o ser vivo.
No puede ser...
Aquí hay algo que no me circula...
Demasiada asignatura para tan pocas horas de estudio.
Ahora comprendo por qué la línea entre el amor y el odio es tan fina:
Odiar es facilísimo, mientras que amar... amar, no se sabe muy bien.
( Ahora ya me cuadra).
" ¡ Así va el mundo, San Beremundo!".
P.D. : Se me ha olvidado nombrar el amor incondicional. Qué tonta.