SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

lunes, 5 de junio de 2017

SI FUERA...

Si fuera sol, alumbraría a todo el mundo al menos una hora cada día.
Si fuera farola, me apagaría en mitad de la noche para que todos pudiesen observar y deleitarse por unos minutos con la intensidad y los guiños del cielo inmenso.
Es posible que lo de las estrellas sea sólo un tic.
Y que estemos viviendo en un mundo al revés.
Donde los valores solo se cotizan en bolsa.
Donde los corazones laten arrítmicos, presos del deseo la impotencia y el miedo.
Donde la diferencia ante la indiferencia se paga cara.
Si fuera Diosa, tendría una larga charla con los jefes de mantenimiento, y no me temblaría el pulso en poner a trabajar a la mayoria de los del traje de mandar, en lo más profundo de una mina.
Es posible que la avaricia no rompa el saco, y que si lo rompe, haya infinitos más para sustituir ese.
El mar vomita la pena en su espuma estertora.
Si fuera sólo amor, volaría sin parar, dejando caer mis chispas sanadoras por todas partes.
Es posible que nuestro mundo desarrollado, nuestro orgulloso primer mundo, sea gobernado por subdesarrollados mentales.
Y que teniendo en nuestras manos cambiarlo, nos quedemos mirando como meros espectadores, como si nuestra vida no fuera nuestra, como si los muertos fuesen siempre nombres en las listas de otros.
En las conciencias de los del cerebro frío, que ni siquiera saben que esa palabra exista.
Vivimos en un paraíso que nos lo da todo para que todos seamos felices, y nos empeñamos en seguir repitiendo patrones que sabemos ya desde hace mucho que quedaron obsoletos y que sólo crean caos y destrucción, que benefician sólo a quienes benefician. A esos para los que somos sólo parte de interminables estadísticas que sólo sirven de hilos donde colgar las marionetas, que para nosotros son seres humanos y para ellos sólo daños colaterales.
Efectos secundarios que priman.
Si fuera imaginación, me meteria en cada cerebro y el amor y el arte de vivir, saldrían por cada poro dela piel.
Pero soy solo yo. Y todo no puedo hacer, aunque igual un poquico....
Y con un poco de aquí, otro de allá, y otro del otro lao, igual hasta todavía se puede hacer algo.
Aunque sea mantener la esperanza, esa que es la única que alberga el primer impulso necesario para empezar poco a poco a caminar e iniciar el cambio necesario.
Re evolución, o muerte lenta.
Las señales son claras.