SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

lunes, 5 de junio de 2017

DESDE EL OTRO LADO

Desde lo profundo
de la tierra
surge un quejido bronco
en forma de lava,
de temblor, de alud,
de riada.
La tierra adolece
y se queja.
Desde los oscuros abismos
del mar
saltan olas
como edificios.
Peces y gentes flotan
en sus embravecidas aguas,
o en sus aguas calmas
como tributo al desatino,
la estúpida insensatez
la desvergüenza
el desvarío.
Traspasan
sus gritos gélidos
los corazones henchidos
de impotencia suma.
El mar duele
y se resiente.
Desde lo más alto
el astro rey escupe
rayos que queman
y no calientan.
Que evaporan el agua,
que provocan hambrunas.
Los cuatro elementos
( sin los cuales
no somos)
nos dan señales
de alarma constantes.
Y aquí nosotros
sordos, ciegos y mudos.
Perdidos entre nuestras 
propias ensoñaciones
y el " divide y vencerás"
que sigue siendo
la estrategia de guerra
más antigua y efectiva.
Sólo es cuestión
de tiempo.
El tiempo de un reloj
que tal como avanza
va restando los minutos
que nos quedan
para seguir muertos
en vida
o despertar de una vez
por todas, por todos,
por todo.
Ojalá llegue el día
en que Esperanza
deje de limitarse a ser
un simple nombre
de mujer.