SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

martes, 20 de junio de 2017

¿QUÉ LE PASA A LA POESÍA?

Pensaba en mi encontronazo personal con la poesía, que eso fue exactamente, y por qué es un genero mayormente minoritario.
No es que sea una experta en el tema, que va, para nada...
Ni siquiera tengo argumentos para aseverar lo que voy a decir, así que lo dejaremos en una observación totalmente subjetiva y parcial.

Para mí que depende de dos factores.
El primero y más importante es que es un tipo de expresión cargado de sensibilidad. De imágenes, de emociones.
En este mundo moderno de ciegos sordos y mudos, la sensibilidad yace medio ahogada en medio de palabras vacías, de sensaciones superficiales y de emociones empaquetadas y listas para consumir, sin hacer el menor esfuerzo.
Y la segunda es que a la poesía le falta alegría.
La nostalgia, coprotagonista en muchas de ellas, puede producir lumbalgia, vagancia, decadencia o cualquier tipo de alergia sentimental.
El amor corre peligro de ser devorado por sus múltiples madres coloridas y aladas, vulgarmente llamadas lepidópteros.
El desamor es capaz de enmudecer, palidecer, embrutecer, adelgazar y engordar a un tiempo.
Amaneceres atardeceres, lunas llenas, nubes en sus diferentes colores y formas, vientos, brisas, tormentas en tierra o mar, oleadas de agua o de sentimientos, estrellas y demás constelaciones, pueden hacernos sacar los pies del tiesto y que salgamos volando, con riesgo de perecer ahogados entre anticiclones, borrascas o líneas isobaras o de arco iris.
O a lo peor pueden hacernos perder la gravedad.
La proliferación de delfines, unicornios, caballos alados, sirenas , lobos, búhos, mariposas, luciérnagas, chicharras , así como diferentes especies de pájaros tan dispares como el colibrí, la paloma blanca y el gorrión común ( también llamado pajarillo), hacen que las demás especies parezcan bastante poco poéticas. ( Por ahí empieza la extinción.)
Y esto no está bien...
Con plumas, sangre, corazones rotos, emociones y cuerpos desnudos y sentimientos al viento, se construyen diferentes pócimas, cada una para un momento.
Pero vienen sin instrucciones, a bocajarro.
Para que las disfrutes o te comas el tarro, con el riesgo de cortocircuito neuronal que esto conlleva.
A la poesía le falta alegría, palabras que salgan disparadas de un tobogán, ideas que anden en zancos, túneles del la risa, heavy metal ( pero en balada).
Le faltan mocos, chicles, lechugas y magdalenas y churros y rosquillas.
Le falta el aroma de la hierbabuena y de la hierba recién cortada. Bueno, el de la recién cortada no. Tampoco...
Le falta brío y le sobra frío extremo y calor sin fin.
Fregonas y trapos de polvo, parabrisas...
Caca, pedo, culo, pis. ( Siempre es mejor empezar por el principio)
Total, que llego a la conclusión de que a la poesía le sobra corazón, pero le falta alegría.
Demasiados efectos secundarios que no se ven, pero se sienten, se sientan y se asientan.
A ver si no es para pensárselo...