SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

viernes, 12 de julio de 2013

LA QUE AVISA....

            

Es curioso cómo tendencias y costumbres se nos quedan marcadas a fuego en cuanto las repetimos unas cuantas (miles o cienes) de veces.                                             Y esto me viene a la cabeza porque pienso. Tengo ese pequeño defectillo.

Soy madre desde hace más de 18-17-5- y tres años. Y todavía cuando llega el fín de semana tiendo a creer e incluso algunas veces, me creo que tengo fiesta.
Y eso que después del primer parto y la primera noche después del mismo, empecé a darme ligerilla cuenta de que adios fines de semana, adios vacaciones, adios!!! la conciliación laboral y familiar, adios amigos más de un cuarto de hora seguido, adios cine, adios leer más de cinco palabras del tirón ... en fin, un adios finito pero lejano en el tiempo...
He  dicho adios  vida de pareja? no? bueno, un fallico lo tiene cualquiera.                                          No pasa naaaaaaaada.Sólo es cuestión de firmar unos cuantos papelicos  delante de un abogao, y ya ... (naderías).
Si alguien me hubiera explicao que lo mejor que te puede pasar en la vida tenía estos efectos secundarios ... pues los hubiera tenido igual.Pero igual, de otra manera...
Los hubiera criao en el campo, en plan rebaño con perro pastor incluído...
Las ciudades  no están hechas para los niños, porque los niños necesitan espacios abiertos para desarrollar bien su crecimiento físico y mental. Y sobre todo para desarrollar su imaginación y darse cuenta de sus propios límites. Ambas cosas fundamentales para caminar tieso por la vida. Digo recto (pues sí que lo he mejorao) .
Hay parques a montones, si . Pero que no se le ocurra al crìo salir de las zonas "acolchadas" antiguamente llamadas suelo porque le puede caer una buena en cuanto se le pase el susto al que le esté cuidando ... Ni de los límites del colegio, ni de los horarios: de clase y   extraescolares...
Les obligamos a vivir lo que es toda una jornada laboral apenas desde los dos años (eso los sortudos).
Y por supuesto que no se le ocurra ponerse malo varios días seguidos porque primero peligran las vacaciones, y si sigue enfermo hasta el curro.
Lo mejor es tener una abuela que dé el pego de estar como en sus mejores años aunque ande cerca de la ochentena y encasquetárselos cada vez que ocurrre algún percance como semana santa, semana blanca, vacaciones de verano o navidad ... y esos puentes como acueductos. 
Y sí. No sé muy bien porqué pero la mayoría dan el pego...
Al final las abuelas "malcrían" a los niños, que por otro lao es lo que les corresponde, y los padres cuando están no saben bien qué hacer con ellos. Porque cansan. Repito: LOS NIÑOS CANSAN. Y MUUUCHO.
Ahora los míos están de vacaciones. Y yo en paro . Sería una buenísima ocasión para disfrutarlos, ya que para cuando llegó el verano pasado ya había consumido todas mis vacaciones laborales para intentar no cargárselos a mi madre por cualquiera de los percances anteriormente citados.
Pero resulta que como trabajé limpiando y no me apetecía limpiar luego en casa,  "la cosa" se fué acumulando de mala manera...
Así que ahora los tengo todo el dìa conmigo y  paso las vacaciones intentando ser buena madre , buena operaria de limpieza y buena parada activa. O sea que otra vez vuelvo a "vivir sin vivir en mí" como la santa. Sólo que encima yo de santa no tengo un pelo...
Más vale que existen los padres de miércoles por la tarde y un fín de semana de cada dos. Si no, esto sería para volverse loca.
Ah!!! y que sepáis que la depresión post parto es eso: post-parto. Vamos que dura toda la vida. 
Y por alguna extraña razón nadie lo comenta. Pero yo me voy a arriesgar porque ya sabéis: LA QUE AVISA ...