SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 9 de febrero de 2017

DESCUBRIENDO BESOS

Era de noche y ya llevábamos un buen rato en silencio, sentadas en la playa, mirando las estrellas.
Era un silencio pleno, libre, desbordante, compartido.
Entonces noté su mano sobre la mía, y algo despertó dentro de mí.

Algo diferente.
Algo ...
La miré, me miró, y sin mediar palabra nos besamos al compás de las olas.
A partir de entonces, tuve claro que de entre todos los besos, hay besos y... BESOS.
La magia se acabó pronto. En cuestión de minutos sentimos un pinchazo. Eran dardos tranquilizantes...
Hemos vuelto a amanecer en el zoo. Pero ya no nos dejan estar juntas.
A ella la han dejado en la jaula a solas con el jefe de la manada.
Desde aquí puedo ver como las lágrimas resbalan por su preciosa cara peluda mientras me mira.
Seguramente correré la misma suerte.
Necesitan bebés para aumentar las visitas..
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