SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

domingo, 12 de febrero de 2017

MOMENTOS

Sentada en un banco
respirando árboles,
queriendo acaparar el sol. 
Por fin hoy, se deja ver.
Cierro los ojos
y veo colores y formas
que nunca nadie inventó.
Cómo me gustaría
embadurnarme con ellos
y dejar este gris oscuro,
que a teñirme empieza
el alma.
Echo de menos mi cueva.
Aquella
donde me resguardaba
donde respiraba esperanza
y paz.
Donde soledad era
fiel compañera,
y no enemiga.
Pero se la llevó el viento.
Y ya no queda nada.
Y aunque respire,
me ahogo.
Y aunque quiera,
no puedo.
Me busco,
pero no me encuentro.
Volveré a cerrar los ojos.
E imaginaré que el viento,
nunca pasó
por allí.