SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

sábado, 20 de febrero de 2016

MONTAÑA RUSA

Estaba pensando que el cerebro y los intestinos son muy parecidos. Y como están conectados entre sí, pues tengo como una montaña rusa interna donde se pasean pensamientos palabras y sentimientos que se desplazan a toda velocidad por el riego sanguíneo que sube y baja y baja y sube.
Así que cuando arranca para ponerse en marcha, pensamientos, palabras y sentimientos se suben en ella y dan vueltas hasta que consiguen que el vértigo me invada.
Yo les digo que monten de uno en uno, pero qué le vamos a hacer... Les gusta viajar juntos.
A veces se suben el miedo, un relato y la ira.
Otras la lista de la compra, un cuento y el
amor verdadero.
Y yo ahí, en la taquilla del corazón. Dándoles pasaporte para que me recorran por dentro y hagan de mí una albóndiga de emociones que a veces me marean hasta cerrarme por completo el estómago y dejarme totalmente muda.
He decidido que a partir de ahora voy a poner aduana y sólo voy a dejar pasar a los que molan. Así por lo menos, si tengo que aguantar esos efectos secundarios, que sea por una buena causa.