SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

lunes, 22 de febrero de 2016

SI NACISTE P'A MARTILLO DEL CIELO TE CAEN LOS CLAVOS

Comenzó la melodía con unas notas sueltas al piano al que después de unos compases se sumaron el contrabajo primero y guitarra y batería después .
Recuerdo que tocaban Blue Moon.
La pista estaba vacía hasta que llegó ella, que apareció como de la nada entre las mesas iluminadas únicamente con un pequeño candil de aceite.
Así que entre el humo de estos, el de los cigarros y el techo dibujado de nubes oscuras justo a la altura de cada una de las mesas, nadie la vio aparecer hasta que llegó al espacio central donde se situaban los cuatro músicos .
Un cañón se encendió para iluminarla sólo a ella.
Era bajita y de escote amplio y generoso. Una melena mal teñida por debajo de la cintura y un vestido largo chillón y brillante coronado por una tiara que parecía comprada en el "todo a 100", hacían de aquella una estampa cutre total.
Y empezó a cantar.
La piel se me empezó a erizar casi automáticamente y entré como en un estado de ensoñación despierta en el que, cuando terminó la primera canción ya había comenzado a parecerme bella.
Cuando terminó el concierto supe que había empezado a enamorarme de alguien a la que si me hubiera cruzado por la calle nunca me hubiera parado a observar y mucho menos conocer. No daba crédito, me costó reconocerlo.
Volví la noche siguiente y todas las demás hasta que me atreví a invitarla a una copa y accedió, lo que me hizo cobrar valor para confesarle mis sentimientos.
Increíblemente para mí, me dijo que se sentía realmente halagada porque yo era muy guapo, pero que no era el prototipo de persona que le atraía.
Jarro de agua fría. No podía creerlo.
Hasta que la conocí tenía muy claro el estilo de mujer concreto que quería .
A partir de aquel momento nunca más se me ocurrió mirar a alguien y pensar que no es mi tipo.
Después de todo creo que debería haberle dado las gracias por abrirme el abanico.
Que a la postre, de todo se aprende.
Ahora, cada vez que escucho Blue Moon la recuerdo con esa nostalgia incierta de lo que pudo haber sido pero nunca fue.
Conmigo hubiera cambiado.
Estoy seguro.