SOLILOQIOS DE UNA BEASTRUZ PERDIDA EN TERRANOVA

jueves, 25 de febrero de 2016

POR FIN ME ENCUENTRO!

Ayer al final me encontré y ahora resulta que no sé muy bien qué soy.
Así a primera vista parezco una persona.
Pero no sé, no me fío mucho. La verdad.
Lo mismo soy una plutoniana de piel azul con el poder de camaleonizarme en cualquier ser vivo. Si.
Y seguro que me han mandado aquí después de resetearme y dejarme sin memoria como castigo por alterar el orden plutoniano.
Porque los de Plutón son súper estrictos con el tema del ocio. Sólo te dejan distraerte  media hora al día pues están convencidos de que del ocio a la vagancia hay una linea divisoria muy bien definida y a su vez tremendamente fina.
Un asco, vaya...
Lo que no entiendo es porqué aquí dedican mucho más tiempo al entretenimiento y sin embargo no parecen muy contentos.
Aunque lo que es entretenidos sí que se les ve...
Se juntan por grupos y juegan con máquinas. Algunos ya no se acuerdan de hablar. Y los demás reducen su vocabulario a medida que suman horas de juego.
Como sigan así acabarán por dejar de hablar del todo y las siguientes generaciones seguro que nacen directamente sin lengua. Ni materna ni paterna.
Pero lo que menos me gusta es un programa que ponen en todas las cadenas de televisión, a la misma hora tres veces al día. También lo hacen en formato diario de papel. A casi todo el mundo le encanta verlos.
Aunque no parece un concurso, el que mejor se lo aprende cree que sabe más que los demás y parte de los demás también lo creen.
Y eso parece que da cierta categoría, dicen, algo difícil de explicar para mi cerebro lleno de neurononías automotivantes.
Las tres veces repiten lo mismo para que la gente se lo aprenda bien, porque después deberán interactuar en base al guión de cada día.
Es algo siniestro. Consiste en hacer acopio de las peores noticias del mundo y luego contarlas de manera que la misma información vista en otro canal parezca otra noticia distinta.
A continuación todos los que los ven se pasan el día  discutiendo cuál parece más ajustado a la verdad, pero nunca llegan a un acuerdo porque aunque todos viven en el mismo sitio, cada uno opina desde su propia realidad. Que debería ser la misma. Pero parece que no.
Es como de cuerdos...
...Lo que más me gusta es imaginar cómo sería este precioso planeta azul ( como yo) y achatado por los polos ( como yo también), si no vivieran en él ciertos humanos que se comportan sólo como seres.
Al final me voy a alegrar de ser una plutoniana desmemoriada, reseteada y camaleónica .
Bueno no. Al final no.
Ya mismo.